1.
ORIGEN

2.
TAXONOMÍA Y MORFOLOGÍA

3.
IMPORTANCIA ECONÓMICA Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

4.
REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS

5.
MATERIAL VEGETAL

6.
PARTICULARIDADES DEL CULTIVO


6.1. Marcos de plantación


6.2. Siembra y trasplante


6.3. Acolchado


6.4. Tunelillos


6.5. Sistemas de poda


6.6. Polinización


6.7. Fertirrigación


7.
PLAGAS Y ENFERMEDADES


7.1. Plagas


7.2.
Enfermedades


8.
FISIOPATÍAS


9.
RECOLECCIÓN


10.
POSTCOSECHA


10.1. Melón Cantaloupe


10.2. Melón Honeydew


11.
VALOR NUTRICIONAL


12.
COMERCIALIZACIÓN

1.
ORIGEN

No
existe un criterio homogéneo en los referente al origen del melón, aunque la
mayoría de los autores acepta que el melón tiene un origen africano. Si
bien, hay algunos que consideran la India como el centro de domesticación de
la especie, ya que es donde mayor variabilidad se encuentra para la misma.
Afganistán y China son considerados centros secundarios de diversificación
del melón y también en España la diversidad genética es importante.

2. TAXONOMÍA Y
MORFOLOGÍA

-Familia: Cucurbitaceae.

-Nombre
científico
: Cucumis melo
L.

-Planta: anual herbácea, de porte
rastrero o trepador.

-Sistema
radicular
: abundante, muy
ramificado y de rápido desarrollo.

-Tallo principal: están recubiertos
de formaciones pilosas, y presentan nudos en los que se desarrollan hojas,
zarcillos y flores, brotando nuevos tallos de las axilas de las hojas.

-Hoja: de limbo orbicular aovado,
reniforme o pentagonal, dividido en 3-7 lóbulos con los márgenes dentados. Las
hojas también son vellosas por el envés.

-Flor: las flores son solitarias, de
color amarillo y pueden ser masculinas, femeninas o hermafroditas. Las
masculinas suelen aparecer en primer lugar sobre los entrenudos más bajos,
mientras que las femeninas y hermafroditas aparecen más tarde en las
ramificaciones de segunda y tercera generación, aunque siempre junto a las
masculinas. El nivel de elementos fertilizantes influye en gran medida sobre el
número de flores masculinas, femeninas y hermafroditas así como sobre el
momento de su aparición. La polinización es entomófila.

-Fruto: su forma es variable (esférica,
elíptica, aovada, etc.); la corteza de color verde, amarillo, anaranjado,
blanco, etc., puede ser lisa, reticulada o estriada. La pulpa puede ser blanca,
amarilla, cremosa, anaranjada, asalmonada o verdosa. La placenta contiene las
semillas y puede ser seca, gelatinosa o acuosa, en función de su consistencia.
Resulta importante que sea pequeña para que no reste pulpa al fruto y que las
semillas estén bien situadas en la misma para que no se muevan durante el
transporte.

 


 

3.
IMPORTANCIA ECONÓMICA Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

El melón es un
producto bien conocido y aceptado por los consumidores europeos. Por ser un
fruto que se produce en zonas tropicales secas, en Europa se dan con
estacionalidad (primavera y verano) producciones importantes como por ejemplo
en España.

En los últimos años la
superficie de melón ha ido disminuyendo, aunque la producción se ha ido
manteniendo prácticamente igual. Esto indica la utilización de variedades
híbridas de mayor rendimiento y una mejora y especialización del cultivo.

Para abastecer el
mercado de melón Europa realiza importaciones procedentes
principalmente de Brasil (41.8%), Costa Rica (22.2%), Israel (13.5%),
Marruecos (11.1%), Honduras (3.6%), Ecuador (1.4%), Guatemala (1.2%), África
Del Sur (1.1%), República Dominicana (0.7%), Venezuela (0.6%) y el resto de
las exportaciones son cubiertas por otros países (2.9%).

En el comercio
intracomunitario España es el principal exportador de melón (77.38%), le
siguen con menores porcentajes Holanda (10.37%), Francia (7.69%), Alemania
(1.31%). El resto de los países en Europa hace pequeñas exportaciones que no
llegan al 1%.

En el ámbito de la
Unión Europea las importaciones por países son variables, destacando el
Reino Unido que importa 28.36%, en segundo lugar de importancia esta
Holanda con 18%, muy de cerca le siguen Francia que tiene 17.75% y Alemania
con 17.26%. Con porcentajes menores Portugal con 5.40%, Italia con 3.96%, España
con 2.40%, Suecia con 2.20%, Austria con 2.12%, Dinamarca con 2.04% y por
debajo del 1% de importaciones cada uno están Finlandia y Grecia.


4.
PARTICULARIDADES DEL CULTIVO

El manejo racional de los factores climáticos
de forma conjunta es fundamental para el funcionamiento adecuado del cultivo, ya
que todos se encuentran estrechamente relacionados y la actuación de uno de
estos incide sobre el resto.

-Clima: el planta de melón es de climas cálidos y
no excesivamente húmedos, de forma que en regiones húmedas y con escasa
insolación su desarrollo se ve afectado negativamente, apareciendo alteraciones
en la maduración y calidad de los frutos.

-Temperatura:

Temperaturas críticas
para melón en las distintas fases de desarrollo

 

 

Helada

1ºC

Detención de la vegetación

Aire

13-15ºC

Suelo

8-10ºC

Germinación

Mínima

15ºC

Óptima

22-28ºC

Máxima

39ºC

Floración

Óptima

20-23ºC

Desarrollo

Óptima

25-30ºC

Maduración del fruto

Mínima

25ºC

-Humedad: al inicio del
desarrollo de la planta la humedad relativa debe ser del 65-75%, en floración
del 60-70% y en fructificación del 55-65%.

La planta de melón
necesita bastante agua en el período de crecimiento y durante la maduración
de los frutos para obtener buenos rendimientos y calidad.

-Luminosidad: la duración de la
luminosidad en relación con la temperatura, influye tanto en el crecimiento
de la planta como en la inducción floral, fecundación de las flores y ritmo
de absorción de elementos nutritivos.

El desarrollo de los
tejidos del ovario de la flor está estrechamente influenciado por la
temperatura y las horas de iluminación, de forma que días largos y
temperaturas elevadas favorecen la formación de flores masculinas, mientras
que días cortos con temperaturas bajas inducen el desarrollo de flores con
ovarios.

Suelo: la planta de melón no
es muy exigente en suelo, pero da mejores resultados en suelos ricos en materia
orgánica, profundos, mullidos, bien drenados, con buena aireación y pH
comprendido entre 6 y 7. Si es exigente en cuanto a drenaje, ya que los
encharcamientos son causantes de asfixia radicular y podredumbres en frutos.

Es una especie de
moderada tolerancia a la salinidad tanto del suelo (CE de 2,2 dS.m-1)
como del agua de riego (CE de 1,5 dS.m-1), aunque cada incremento en
una unidad sobre la conductividad del suelo dada supone una reducción del 7,5%
de la producción.

Es muy sensible a las
carencias, tanto de microelementos como de macroelementos.

5.
MATERIAL VEGETAL

-Principales criterios
de elección
:

  • Exigencias de los mercados de destino.

  • Características de la variedad comercial: vigor de la planta, características
    del fruto, resistencias a enfermedades.

  • Ciclos de cultivo y alternancia con otros cultivos.

-Los tipos de melones más
importantes son:

  • Melón amarillo. Dentro de este grupo existen dos tipos: el Amarillo
    canario
    y el Amarillo oro. El primero es de forma más oval y algo más
    alargado. La piel del fruto es lisa y de color amarillo en la madurez, sin
    escriturado. La pulpa es blanca, crujiente y dulce (12-14ºBrix). La planta en
    general es menos vigorosa que la del resto de los melones. Su ciclo de cultivo
    suele durar 90-115 días, según variedades. Poseen buena conservación.

  • Melones verdes españoles. Dentro de este grupo existen tres
    tipos: Piel de sapo, Rochet y Tendral. Los Piel de sapo se
    caracterizan por poseer frutos uniformes en cuanto a calidad y producción,
    alargados, con pesos comprendidos entre 1,5 y 2,5 kg, con pulpa
    blanco-amarillenta, compacta, crujiente, muy dulce (12-15º Brix) y poco
    olorosa. La corteza es fina, de color verde, con manchas oscuras que dan nombre
    a este tipo de melones. Su precocidad es media-baja (ciclo de unos 100 días),su
    conservación aceptable (2-3 meses) y su resistencia al transporte muy buena. La
    planta es vigorosa. Los melones tipo Rochet se caracterizan por su buena
    calidad, precocidad media (aproximadamente 100 días), buena producción, frutos
    alargados con pesos de 1,5-2 kg, piel lisa, ligeramente acostillada y con cierto
    escriturado, sobre todo en las extremidades, de color verde. La pulpa es
    blanca-amarillenta, compacta, poco aromática, muy azucarada (14-17º Brix) y
    de consistencia media. Buena resistencia al transporte pero corta conservación
    (1-2 meses máximo). El melón tipo Tendral es originario del sudeste
    español, de gran resistencia al transporte y excelente conservación. El fruto
    es bastante pesado (2-3 kg), de corteza rugosa de color verde oscuro y un
    elevado grosor que le confiere gran
    resistencia al transporte. Es uniforme, redondeado y muy asurcado pero sin
    escriturado. La pulpa es muy sabrosa, blanca, firme, dulce y nada olorosa. La
    planta es de porte medio, vigorosa, con abundantes hojas, aunque no llega a
    cubrir todos los frutos, por lo que deben cuidarse los daños producidos por el
    sol. Es una planta para ciclos tardíos de aproximadamente 120 días.

  • Melones Cantaloup. Presenta frutos precoces (85-95 días), esféricos,
    ligeramente aplastados, de pesos comprendidos entre 700 y 1200 gramos, de
    costillas poco marcadas, piel fina y pulpa de color naranja, dulce (11-15ºBrix)
    y de aroma característico. El rango óptimo de sólidos solubles para la
    recolección oscila entre 12 y 14ºBrix, ya que por encima de 15ºBrix la
    conservación es bastante corta. Existen variedades de piel lisa (europeos,
    conocidos como “Charentais” o “Cantaloup”) y variedades de piel
    escriturada (americanos, conocidos como “Supermarket italiano”). Cuando
    alcanza la plena madurez el color de la piel cambia hacia amarillo. La planta
    adquiere un buen desarrollo, con hojas de color verde-gris oscuro.

  • El
    melón Honeydew, tiene una cáscara verde amarilla granulosa y pulpa
    naranja. Está adaptado a climas secos y cálidos, con la piel lisa o
    estriada, de madurez tardía y con una buena aptitud a la conservación.

  • Melones Galia. Presenta frutos esféricos, de color verde que vira
    a amarillo intenso en la madurez, con un denso escriturado. Pulpa blanca,
    ligeramente verdosa, poco consistente, con un contenido en sólidos solubles de
    14 a 16ºBrix. Híbrido muy precoz (80-100 días, según la variedad), con un
    peso medio del fruto de 850-1900 gramos.

  • Melones de larga conservación. Presentan básicamente tres
    ventajas: alto contenido en azúcar (1-2ºBrix más alto que los híbridos
    normales de su categoría), mayor tiempo de conservación (almacenaje mínimo de
    12 días a temperatura ambiente) y excelente calidad de pulpa (sólida y no
    vitrescente). Se adaptan bien al transporte, ya que su piel es menos susceptible
    a daños. Se puede hablar de “marcas” de melón larga vida de calidad
    reconocida y demandada por los mercados extranjeros, que agrupan la producción
    de varias empresas de origen para vender en destino.

6. PARTICULARIDADES DEL CULTIVO


6.1. Marcos de plantación

En cultivos rastreros
los marcos de plantación más frecuentes son de 2 m x 0,75 m y 2 m x 0,5 m,
dando densidades de plantación que oscilan entre 0,75 y 1 planta.m-2.
Cuando se tutoran las plantas se recomiendan densidades de 1,25-1,5 plantas.m-2
y hasta 2 plantas.m-2 cuando la poda es a un solo tallo.

No obstante,
dichas densidades también pueden variar en función de la variedad cultivada,
reduciéndose a 0,4 plantas.m-2 en el caso de los melones Piel de
sapo.

6.2. Siembra y trasplante

Se puede elegir entre
un sistema u otro dependiendo de la época de cultivo, pero para producciones
precoces estamos obligados a realizar la siembra en semillero debido
a la limitación de la temperatura del suelo en los meses de diciembre a
febrero.

Para la siembra
directa la temperatura mínima del suelo debe ser de 16C, colocando una
semilla por golpe que se cubre con 1,5-2 cm de arena, turba o humus de lombriz.

Cuando se realiza la siembra en semillero,
el trasplante se realiza a las 6-7 semanas, con al menos la primera hoja
verdadera bien desarrollada, aunque el optimo sería que tuviera dos hojas
verdaderas bien formadas y la tercera y cuarta mostradas.


6.3. Acolchado

Consiste en cubrir el suelo/arena
generalmente con una película de polietileno negro de unas 200 galgas, con
objeto de: aumentar la temperatura del suelo, disminuir la evaporación de agua,
impedir la emergencia de malas hierbas, aumentar la concentración de CO2 en el
suelo, aumentar la calidad del fruto, al eludir el contacto directo del fruto
con la humedad del suelo. Puede realizarse antes de la plantación, o después
para evitar quemaduras en el tallo.


6.4. Tunelillos

En plantaciones tempranas, una vez
realizado el trasplante, se puede proceder a la colocación de tunelillos de plástico
para incrementar la temperatura. Para ello se colocan arcos de alambre cada 1,5
metros aproximadamente, que se recubren con un film que se sujeta al suelo con
la propia arena. El film que mejores resultados está dando es el polímero EVA,
que además de proteger de las bajas temperaturas, impide el goteo por
condensación, evitando o reduciendo el riesgo de pudrición. Otros materiales
utilizados son las películas de polietileno transparente, con el inconveniente
del goteo, y la manta térmica, que aunque incrementa la temperatura en menor
medida, mejora las condiciones de ventilación y evita el problema del goteo.

Existen otros métodos para incrementar la
temperatura en el interior del invernadero tras la plantación como es la
colocación de bandas de plástico o de una cubierta flotante de film
transparente y perforado.


6.5. Sistemas de poda

Esta operación se
realiza con la finalidad de: favorecer la precocidad y el cuajado de las flores,
controlar el número y tamaño de los frutos, acelerar la madurez y facilitar la
ventilación y la aplicación de tratamientos fitosanitarios.

Existen dos tipos de
poda: para cultivo con tutor (generalmente hilo de rafia) y para cultivo
rastrero. En ambos casos se tiene en cuenta que son los tallos de tercer y
cuarto orden los que producen mayor número de flores femeninas, mientras que en
el tallo principal sólo aparecen floras masculinas.

En cultivo rastrero,
cuando las plantas tiene 4-5 hojas verdaderas, se despunta el tallo principal
por encima de la segunda o tercera hoja. De cada una de las axilas de las hojas
restantes, surgen los tallos laterales que son podados, cuando tienen 5-6 hojas,
por encima de la tercera. De las axilas de las hojas restantes nacen nuevas
ramas que son fructíferas, siendo opcional la poda de éstas por encima de la
segunda hoja más arriba del fruto, cuando haya comenzado a desarrollarse.
Normalmente no se pinzan los tallos terciarios, aunque es una práctica
aconsejable para frenar su vigor y favorecer la formación de los frutos.

Cuando se tutora el melón pueden dejarse dos brazos principales o un
solo brazo.


6.6. Polinización

Las colmenas de abejas
se colocaran a razón de al menos una por cada 5000 metros cuadrados, cuando
empiece a observarse la entrada en floración del cultivo. Dichas colmenas se
disponen en el exterior del invernadero cerca de una apertura y se retirarán
cuando se observe que el cuaje está realizado.

Para que haya un buena
polinización se requiere que la temperatura no descienda de 18ºC, alcanzando
unos valores óptimos entre 20 y 21ºC.


6.7. Fertirrigación

El método de riego
que mejor se adapta al melón es el riego por goteo, por tratarse de una planta
muy sensible a los encharcamientos, con aporte de agua y nutrientes en función
del estado fenólogico de la planta, así como del ambiente en que ésta se
desarrolla (tipo de suelo, condiciones climáticas, calidad del agua de riego,
etc.).

En cultivo en suelo y
en enarenado el establecimiento del momento y volumen de riego vendrá dado básicamente
por los siguientes parámetros:

  • Tensión del agua en el suelo (tensión
    mátrica), que se determinará
    mediante la instalación de una batería de tensiómetros a distintas
    profundidades.

  • Tipo de suelo (capacidad de campo, porcentaje de saturación).

  • Evapotranspiración del cultivo.

  • Eficacia de riego (uniformidad de caudal de los goteros).

  • Calidad del agua de riego (a peor calidad, mayores son los volúmenes de
    agua, ya que es necesario desplazar el frente de sales del bulbo de humedad).

Consumos medios
(l/m2.día) del cultivo de melón en invernadero.

Fuente: Documentos
Técnicos Agrícolas. Estación Experimental “Las Palmerillas”. Caja Rural
de Almería.

 

 

MESES

ENERO

FEBRERO

MARZO

ABRIL

MAYO

JUNIO

JULIO

Quincenas

A

0,26

0,44

0,85

1,31

2,55

3,53

4,39

4,66

4,61

4,54

4,88

5,09

 

 

B

0,29

0,51

0,94

1,99

2,88

4,39

4,66

5,08

5,04

5,48

5,09

 

 

C

0,34

0,75

1,70

2,56

3,99

4,66

5,08

5,04

5,48

5,09

 

 

D

0,56

1,43

2,24

3,59

4,66

5,08

5,04

5,48

5,09

 

 

E

0,85

1,60

2,79

3,81

5,08

5,54

6,09

5,73

4,86

 

 

A: siembra o
trasplante 1ª quincena de enero.

B: siembra o trasplante 2ª quincena de
enero.

C: siembra o trasplante 1ª quincena de
febrero.

D: siembra
o trasplante 2ª quincena de febrero.

E: siembra o trasplante 1ª
quincena de marzo.

 

Existe otra técnica
empleada de menor difusión que consiste en extraer la fase líquida del suelo
mediante succión a través de una cerámica porosa y posterior determinación
de la conductividad eléctrica.

La extracción máxima
de agua y de nutrientes durante el desarrollo del cultivo de melón tiene lugar
justo después de la floración. Durante la fase de floración, según el estado
del cultivo, puede ser conveniente provocar un ligero estrés hídrico para
facilitar el “enganche” de las flores recién cuajadas.

En cultivo hidropónico el riego está
automatizado y existen distintos sistemas para determinar las necesidades de
riego del cultivo, siendo el más extendido el empleo de bandejas de riego a la
demanda. El tiempo y el volumen de riego dependerán de las características físicas
del sustrato.

Con respecto a la nutrición, en la planta
de melón el nitrógeno abunda en todos los órganos; el fósforo también es
abundante y se distribuye preferentemente en los órganos encargados de la
reproducción (ya que es imprescindible en
las primeras fases de elongación del tubo polínico) y en el sistema radicular;
el potasio es abundante en los frutos y en los tejidos conductores del tallo y
de las hojas; el calcio abunda en hojas, donde se acumula a nivel de la lámina
media de las paredes celulares y juega un papel fundamental en las estructuras
de sostén.

Una nutrición
deficiente en nitrógeno produce una reducción del 25% en el crecimiento total
de la planta, con especial incidencia en el sistema radicular, aunque los demás
elementos se encuentren en concentraciones óptimas. Así mismo, las cantidades
de nitrógeno disponible influyen sobre la proporción parte aérea/raíz, de
forma que aportes crecientes de nitrógeno de forma localizada, aumentan dicha
relación, tanto por el aumento de la parte aérea, como por la disminución del
volumen del suelo explorado. El tipo de sal utilizada como fuente nitrogenada
también puede influir sobre el comportamiento de la planta, según su facilidad
de asimilación. Durante la floración un exceso de nitrógeno se traduce en una
reducción del 35% de las flores femeninas y casi del 50% de las flores
hermafroditas.

Una deficiencia en fósforo
puede ocasionar la disminución del crecimiento de la parte aérea en un 40-45%, que se manifiesta tanto en la reducción del número de hojas como de la
superficie foliar, y en un 30% para la raíz. Cuando concurren niveles
deficientes de fósforo y excesivos de nitrógeno durante la floración y
fecundación, se produce una reducción de hasta el 70% del potencial de
floración y una disminución considerable del número de frutos fecundados.

Una deficiencia severa
de potasio durante la etapa de floración puede producir una reducción de hasta
el 35% del número de flores hermafroditas.

La acción de los
macronutrientes secundarios (potasio, calcio, magnesio y azufre) sobre el
crecimiento es limitada, aunque a la acción que ejercen sobre la elongación
celular puede producir, en el caso de deficiencias prolongadas, una reducción
del crecimiento que puede llegar a originar necrosis foliares.

En cuanto a los
efectos de la nutrición sobre el desarrollo y maduración de los frutos, el
potasio y el calcio ejercen un papel determinante en relación con la calidad y
las cualidades organolépticas.

A la hora de abonar,
existe un margen muy amplio de abonado en el que no se aprecian diferencias
sustanciales en el cultivo, pudiendo encontrar “recetas” muy variadas y
contradictorias dentro de una misma zona, con el mismo tipo de suelo y la misma
variedad. No obstante, para no cometer grandes errores, no se deben sobrepasar
dosis de abono total superiores a 2g.l-1, siendo común aportar 1g.l-1
para aguas de conductividad próxima a 1mS.cm-1.

Actualmente se emplean
básicamente dos métodos para establecer las necesidades de abonado: en función
de las extracciones del cultivo, sobre las que existe una amplia y variada
bibliografía, y en base a una solución nutritiva “ideal” a la que se
ajustarán los aportes previo análisis de agua. Este último método es el que
se emplea en cultivos hidropónicos, y para poder llevarlo a cabo en suelo o en
enarenado, requiere la colocación de sondas de succión para poder determinar
la composición de la solución del suelo mediante análisis de macro y
micronutrientes, CE y pH.

Los fertilizantes de
uso más extendido son los abonos simples en forma de sólidos solubles (nitrato
cálcico, nitrato potásico, nitrato amónico, fosfato monopotásico, fosfato
monoamónico, sulfato potásico, sulfato magnésico) y en forma líquida (ácido
fosfórico, ácido nítrico), debido a su bajo coste y a que permiten un fácil
ajuste de la solución nutritiva, aunque existen en el mercado abonos complejos
sólidos cristalinos y líquidos que se ajustan adecuadamente, solos o en
combinación con los abonos simples, a los equilibrios requeridos en las
distintas fases de desarrollo del cultivo.

El aporte de microelementos, que años atrás se había descuidado en gran medida, resulta
vital para una nutrición adecuada, pudiendo encontrar en el mercado una amplia
gama de sólidos y líquidos en forma mineral y en forma de quelatos, cuando es
necesario favorecer su estabilidad en el medio de cultivo y su absorción por la
planta. La planta de melón cultivada bajo condiciones deficientes de
micronutrientes, no produce ningún melón comestible.

También se dispone de
numerosos correctores de carencias tanto de macro como de micronutrientes que
pueden aplicarse vía foliar o riego por goteo, aminoácidos de uso preventivo y
curativo, que ayudan a la planta en momentos críticos de su desarrollo o bajo
condiciones ambientales desfavorables, así como otros productos (ácidos húmicos
y fúlvicos, correctores salinos, etc.), que mejoran las condiciones del medio y
facilitan la asimilación de nutrientes por la planta.